SEGUROS EN CÁDIZ
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La diferencia fundamental radica en la independencia y la posición frente al cliente. Una compañía aseguradora vende sus propios productos y defiende sus propios intereses comerciales. Por el contrario, una correduría de seguros es un mediador independiente que no pertenece a ninguna compañía en concreto. Su función es trabajar para el cliente, analizando el mercado para encontrar la póliza que mejor se adapte a sus necesidades entre múltiples aseguradoras, ofreciendo un asesoramiento imparcial y objetiva.
No, contratar a través de una correduría no suele suponer un coste adicional para el cliente. De hecho, a menudo se consiguen mejores precios. Esto se debe a que las corredurías manejan un gran volumen de pólizas, lo que les otorga una mayor capacidad de negociación con las aseguradoras para obtener descuentos y condiciones especiales que un particular no podría conseguir por su cuenta. Los honorarios del corredor suelen estar incluidos en la prima que paga la aseguradora, por lo que el cliente recibe el servicio de asesoramiento y gestión sin pagar un sobrecoste directo.
Aunque los comparadores online son útiles para tener una referencia rápida de precios, suelen basarse únicamente en el coste final sin explicar las diferencias en las coberturas. La principal ventaja de una correduría es el asesoramiento personalizado y humano. Un corredor profesional analiza la "letra pequeña" de los contratos, explica las exclusiones y asegura que las coberturas sean las adecuadas para el riesgo real del cliente, evitando situaciones de infraseguro donde el precio es bajo porque la protección es insuficiente. Además, el comparador no gestiona los siniestros posteriores, mientras que la correduría sí.